28 mayo 2007

A Flock of Seagulls en Lima

La hasta ahora sorprendente empresa peruana de espectáculos, Fallen Angel, producirá el concierto de una de las bandas más emblemáticas de los años ochenta: A Flock of Seagulls en concierto. El concierto es el 1 de junio en la discoteca Niza, en Lince. Las entradas, 20 y 30 dólares, se venden desde el 18 de abril en Galerías Brasil y Music Prad.


Guardado en: Concierto-Crónicas

26 mayo 2007

Agua Sexual

Rodando a goterones solos, a gotas como dientes, a espesos goterones de mermelada y sangre, rodando a goterones, cae el agua. Como una espada en gotas, como un desgarrador río de vidrio, cae mordiendo, golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma, rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro. Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto, un líquido, un sudor, un aceite sin nombre, un movimiento agudo, haciéndose, espesándose, cae el agua, a goterones lentos, hacia su mar, hacia su seco océano, hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero, bodegas, cigarras, poblaciones, estímulos, habitaciones, niñas durmiendo con las manos en el corazón, soñando con bandidos, con incendios, veo barcos, veo árboles de médula erizados como gatos rabiosos, veo sangre, puñales y medias de mujer, y pelos de hombre, veo camas, veo corredores donde grita una virgen, veo frazadas y órganos y hoteles. Veo los sueños sigilosos, admito los postreros días, y también los orígenes, y también los recuerdos, como un párpado atrozmente levantado a la fuerza estoy mirando.

Y entonces hay este sonido: un ruido ro¡o de huesos, un pegarse de carne, y piernas amarillas como espigas juntándose. Yo escucho entre el disparo de los besos, escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos. Estoy mirando, oyendo con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra, y con las dos mitades del alma miro el mundo. Y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente, veo caer agua sorda, a goterones sordos. Es como un huracán de gelatina, como una catarata de espermas y medusas. Veo correr un arco iris turbio. Veo pasar sus aguas a través de los huesos. Veo pasar sus aguas a través de los huesos.



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22 mayo 2007

Sonidos Bunburianos. y Bunbury

Enrique Bunbury, o simplemente Bunbury, es sinónimo de la fuerza vocal de la magnífica banda Héroes del Silencio. A partir de la disolución de esta banda emblema del rock 'n roll español en 1997, Bunbury empezó a producir en solitario. Muchos opinaban que Bunbury no mantendría el mismo éxito (o fanatismo) que lograra con los héroes. Generalmente cuando un vocalista de alguna banda de culto busca trazar en solitario un camino, apuesta por sonidos muy radicales en comparación a su pasado musical. Esto fue lo que paso, pues, con el zaragocista, con Bunbury. Su primer disco, el de 1997, se llamaría Radical Sonora; disco que exploraría sonidos electrónicos y ritmos étnicos, como la música árabe. En 1999, luego de tantas críticas (tal vez, por aquellos que buscaban en él al vocalista de héroes) sacaría el disco Pequeño; producción con ritmos mediterráneos. En 2002, saca su primera producción más compleja de su nueva travesía, el disco Flamingos. Este disco sería un apoyo sobre el cual se construiría su carrera. En 2004, sacaría la producción El Viaje a Ninguna Parte, disco que lo movería hacia las vertientes del blues y el jazz, hasta por el tango. Finalmente, en el 2006 sacaría un disco en compañía de Nacho Vegas, el Tiempo de las Cerezas. Es así, hablar de Bunbury es hablar de apuestas musicales, es hablar de la nueva música mediterránea, es hablar de una maduración musical a costa de travesías por varios países, de fusiones que, si bien no gustaron en un primer momento, vieron en el tiempo una especie de maduración musical.

Página Oficial de Enrique Bunbury
Guardado en: Seudo-Apreciaciones TapeA

21 mayo 2007

Capítulo 43

En el circo se estaba perfectamente, una estafa de lentejuelas y música rabiosa, un gato calculista que reaccionaba a la previa y secreta pulverización con valeriana de ciertos números de cartón, mientras señoras conmovidas mostraban a su prole tan elocuente ejemplo de evolución darwiniana. Cuando Oliveira, la primera noche, se asomó a la pista aún vacía y miró hacia arriba, al orificio en lo más alto de la carpa roja, ese escape hacia un quizá contacto, ese centro, ese ojo como un puente del suelo al espacio liberado, dejó de reírse y pensó que a lo mejor otro hubiera ascendido con toda naturalidad por el mástil más próximo al ojo de arriba, y que ese otro no era él que se quedaba abajo fumando en plena gritería del circo.

Una de esas primeras noches comprendió por qué Traveler le había conseguido el empleo. Talita se lo dijo sin rodeos mientras contaban dinero en la pieza de ladrillos que servía de banco y administración al circo. Oliveira ya lo sabía pero de otra manera, y fue necesario que Talita se lo dijese desde su punto de vista para que de las dos cosas naciera como un tiempo nuevo, un presente en el que de pronto se sentía metido y obligado. Quiso protestar, decir que eran invenciones de Traveler, quiso sentirse una vez más fuera del tiempo de los otros (él, que se moría por acceder, por inmiscuirse, por ser) pero al mismo tiempo comprendió que era cierto que de una manera u otra había transgredido el mundo de Talita y Traveler, sin actos, sin intenciones siquiera, nada más que cediendo a un capricho nostálgico. Entre una palabra y otra de Talita vio dibujarse la línea mezquina del Cerro, oyó la ridícula frase lusitana que inventaba sin saberlo un futuro de frigoríficos y caña quemada. Le soltó la risa en la cara a Talita, como esa misma mañana al espejo mientras estaba por cepillarse los dientes.

Escrito por Julio Cortázar
Guardado en: Monólogos sin Copyright


10 mayo 2007

Kool Thing

Parado. Distante, como un caballo entrando a trotar. Así se sentía Rocamadour al entrar a ese zaguán lleno de desparpajos lanzados a despropósito. Era un mundo lleno de contradicciones y silencios a veces exagerados porque sí porque sí porque sí. Su mirada contemplativa era dos puntos aparte girantes, casi destallantes que explotaban en cada cosa si eso era rojo. Se atrevió a opinar sobre su elección y echó a perder un pez que pasó por su camino, ahogándolo en todo menos en sal. Y hay un hombre, hay-un-hombre, parado en el zaguán con gorra y bandera negro y blanca, con un brazo arriba apretando algo menos la pasta dental desde abajo. Hace sonar algo como un plac y el caballo echa a correr.



Guardado en: Ombliguismo

The Smiths

La banda inglesa The Smiths, de las mejores bandas en la cultura new wave de los años ochenta, los precursores de lo que se llamaría posteriormente el género indie, son en suma, uno de los núcleos o paradigmas de las demás bandas que saldrían posteriormente, y que incluso siguen cogiendo como modelos a estos ingleses provenientes de Manchester. La banda se forma en 1982, bajo la batuta del ahora mencionadísimo y venerado solista Morrisey. Sus letras, compuestas en su mayoría por el guitarrista de la banda Jhonny Marr, sirvieron como un gran estímulo para la masas de jóvenes hartos de escuchar la predominancia de la cultura techno pop en el mundo. Estos The Smiths traían algo más que música sobre el brazo; traían innovación musical, nutridos de influencias del rockabilly y el glam rock (véase, Bowie). Sus canciones siempre causaron controversias, incluso cantaron acerca de la pedofilia, pero no incentivándola ni promocionándola. En 1987, luego de su gran éxito y peleas, decidieron separarse para ocuparse cada uno de proyectos por separado. Recuerdo haber escuchado The Smiths ya hace varios años, pero sólo las más conocidas. Últimamente se me ha dado por buscar más información sobre la banda y me he encontrado con varios bootlegs y otros discos que ya iré posteando próximamente. Mucha paz.

Guardado en: Seudo-Apreciaciones TapeA

08 mayo 2007

Hoy vamos a trascender

Cuando andamos, nadamos como peces azules, esos peces trascendentales los que pendulan en el mar con una soga envuelta en las branquias. Y entonces, todo es hermoso; todo es una canción espumante, una incesante retroalimentación a través de un placton verde. Es fácil encontrarte nadando en el mar si tu ojo izquierdo es igual al mío. Y yo me pregunto cómo me volví un pez azul como tú. Te quiero mucho, Karolina.

Guardado en: Zeta y Otros Postres


07 mayo 2007

El Hombre Araña tres veces

Ayer un amigo me prestó la copia, estoy hablando de copias, de la última película del héroe arácnido y pues, que mala. Debo decir que no me gustan muchos las películas en las que una sola persona salva la ciudad o algunas veces, el mundo (a veces es peor cuando lo hace por Estados Unidos). Me parece una trama demasiado exagerada, acaparadora de efectos especiales, demasiado sufrida (aunque se entiende lo de esos problemas existenciales de Peter Parker, pero fue demasiado), y me revienta aún más que sea la más cara de las tres películas existentes hasta el momento del héroe arácnido; sobra hora y media en la película, Spiderman llorando toda la película (¿acaso quería cambiar su género a drámatica? ¿aparecer llorando hace que una película sea más humana? ¿acaso los dibujos de la Marvel Comics no eran buenos? Spiderman es un hito en la infancia, ¿queríamos esto? Y aún así, ¿por qué sigue recaudando tanto? ¿será por eso que no quise ir al cine? ¿Spiderman 4? ¿a alguien se le ocurriría?).

Guardado en: Zeta y Otros Postres

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